Algo grande está pasando
Análisis de un artículo que se ha hecho viral, y que postula que podríamos estar como en febrero de 2020
Me ha impresionado profundamente este artículo de Matt Shumer, publicado en Twitter y que se ha viralizado superando los 65 millones de impresiones en sólo 2 días.
Se titula “Something big is happening”. Intento resumir lo que explica el artículo.
Su visión es de alerta máxima, y por una vez no viene de algún exagerado sin conocimiento profundo, sino del fundador de una compañía que trabaja día a día con los modelos de IA más potentes. Schumer es el CEO de OthersideAI, la empresa que está detrás de HyperWrite, un asistente a la escritura e investigación.
El artículo empieza haciendo un paralelismo con febrero de 2020 y el Covid: había noticias de un virus expandiéndose por Asia, pero la gran mayoría no le prestamos mucha atención. Y sólo un mes después, el mundo había cambiado de repente. Podríamos estar, dice el autor, en la misma situación.
“Me está pasando a mí”
Schumer explica su situación personal, y cómo los modelos lanzados por OpenAI (GPT-5.3 Codex) y Anthropic (Claude Opus 4.6) hace una semana ya son capaces de hacer buena parte de sus tareas: “Ya no soy necesario para la parte técnica de mi trabajo”.
Estos nuevos modelos le hacen tener, por primera vez, la sensación de que ya no sólo son excelentes ejecutores de las instrucciones humanas, sino que empiezan a tomar decisiones inteligentes autónomas: “Había en ello, por primera vez, algo parecido al juicio. Al criterio. Esa intuición inexplicable para saber cuál es la decisión adecuada, justo lo que siempre se afirmó que la IA jamás podría tener”.
La IA está construyendo a la siguiente IA
Añade a estas ideas una hipótesis fuerte: los laboratorios líderes en IA (OpenAI, Anthropic, Google DeepMind) han hecho una elección explícita: focalizarse en potenciar estos modelos para que sean excelentes en escribir código… para que luego se re-escriban a sí mismos, en cierta manera.
A mucha gente le ha pasado desapercibido un comentario en la documentación técnica del último GPT-5.3 Codex:
“GPT-5.3-Codex es nuestro primer modelo que fue fundamental en su propia creación. El equipo de Codex usó versiones tempranas para depurar su propio entrenamiento, gestionar su despliegue y diagnosticar los resultados y evaluaciones de las pruebas.”
Se confirma lo que ya vemos todos a nuestro alrededor: buena parte del código ya está siendo escrito por los propios modelos de IA. Como dijo Dario Amodei, CEO de Anthropic, estamos a 1 o 2 años de un momento en el que la generación actual de IA desarrollará por sí misma la siguiente.
“Yo lo he probado y no hay para tanto”
El autor comparte cuánta gente reacciona así cuando le hablas de lo que ya está pasando. Y da una hipótesis bastante simple, pero plausible: la mayoría usan modelos gratuitos y/o lanzados hace más de un año, cuando las herramientas disponibles hoy superan en muchísimo lo que teníamos hace 6 meses.
Esta distancia entre lo último y lo que es “de uso habitual” justifica en parte este malentendido: todas las métricas nos hablan de resultados que se doblan cada 6 meses. Y esto, que parece bastante pero no mucho, es enorme: los humanos no entendemos bien la exponencialidad.
Esto es lo que hace tan difícil transmitir la barbaridad de los últimos registros del índice METR, que mide cuánto tiempo de trabajo humano experto puede reemplazar una IA de forma completamente autónoma, sobre todo en tareas de código. Incluso sin estar todavía actualizado con estos últimos modelos, la tendencia es obvia.


El impacto en mi puesto de trabajo
El artículo cita en este punto de nuevo a Dario Amodei, que ha predicho públicamente que la IA eliminará el 50 % de los empleos “white-collar” de nivel inicial en un plazo de uno a cinco años. Y como mucho gente en esta industria cree que esta afirmación ya es demasiado conservadora.
La revolución que está provocando la IA es distinta a todas las anteriores revoluciones tecnológicas, porque en este caso tratamos con un sustituto genérico del trabajo cognitivo. Una tecnología que acaba siendo mejor en todo y a la vez.
Mucha gente piensa que la IA puede hacer muy bien el trabajo rutinario y repetitivo, pero que no puede reemplazar la creatividad, la empatía o el juicio humano. Schumer explica que él solía pensar esto también. Y que no está seguro de si lo piensa ahora mismo…
Qué hacer
El artículo acaba con algunas ideas sobre qué hacer, a nivel personal y corporativo. Habla de cómo todo esto afectará menos a negocios donde la confianza personal sea la clave, donde el trabajo requiera presencia física o donde la regulación sea una barrera clara de entrada. Pero que todo esto es poco más que “comprar tiempo”.
Siendo sinceros, el autor reconoce algo bastante aceptado: nadie sabe con exactitud cómo será el mercado de trabajo dentro de 10 años.
A nivel individual, Shumer lanza un par de ideas que parecen razonables, y hasta optimistas: en primer lugar, un hábito de formación y adaptación continua a estas nuevas herramientas puede dar una ventaja competitiva enorme; en segundo lugar, todo esto significa que las barreras para emprender son más bajas que nunca. Casi que no hay límites para hacer realidad aquello que tengas en mente.
Es sólo un artículo, pero su viralidad lo ha puesto estos días de actualidad. Y me parece una visión honesta y seria sobre lo que ya está pasando.
Como dice el autor al acabar: “Esto ya no es una charla interesante de sobremesa sobre el futuro. El futuro ya está aquí. Simplemente aún no ha llamado a tu puerta. Pero está a punto de hacerlo”.
PS: todo esto es independiente de una posible (o probable) burbuja. Sea una burbuja o un incendio forestal, que haya una crisis bursátil o similar no contradice a la realidad técnica. Los modelos están ahí (muchos de ellos son open source), y sus capacidades no dependen de la acumulación de capital en ciertas compañías.


En lo profesional, somos los dinosaurios y la IA es el meteorito.
Parece haber una sensación generalizada de que esto está más lejos de lo que realmente está. El tiempo medio de vida de un modelo está acercándose a 2 meses, cada vez es más difícil para los CTOs planificar su siguiente proyecto. Tardan más en llevarlo a producción que lo que tarda la siguiente versión en superar a la anterior.
Gracias por el artículo.