El estado de la IA en la empresa
Según el último informe publicado por Deloitte, todas las empresas tienen IA, pero casi ninguna sabe qué hacer con ella
El mayor informe global sobre IA empresarial revela un patrón incómodo: el problema ya no es la tecnología, sino lo que hacemos con ella
Llevo días con el último State of AI in the Enterprise de Deloitte encima de la mesa (más de 3.200 directivos encuestados en 24 países, complementados con entrevistas a líderes de IA en grandes organizaciones) y hay una tensión que recorre todo el informe: el acceso a herramientas de IA se ha disparado, pero el uso real no ha seguido el mismo ritmo.
En un solo año, el porcentaje de trabajadores con acceso a herramientas de IA sancionadas por su empresa ha crecido un 50%. Sin embargo, entre quienes ya tienen acceso, menos de seis de cada diez las usan en su día a día.
Como he dicho muchas veces, la adopción de la IA en las organizaciones no es un problema tecnológico. Es un problema de cultura corporativa, de organización, de diseño del trabajo.
La trampa del piloto eterno
El informe lo llama “the proof-of-concept trap” y es un patrón que muchos reconoceremos. Las empresas lanzan pilotos con equipos pequeños, datos limpios y entornos controlados. Obtienen resultados prometedores. Pero cuando toca pasar a producción (con la integración de sistemas, las revisiones de seguridad, el cumplimiento normativo y el mantenimiento) todo se atasca. Lo que estimaban en tres meses se convierte en dieciocho.
Las empresas acaban financiando nuevos pilotos, más baratos y menos arriesgados, en lugar de escalar los que ya funcionan.
Según dice el informe, sólo una de cada cuatro empresas ha llevado a producción más del 40% de sus experimentos con IA. Aunque la mayoría espera alcanzar ese nivel “en los próximos tres a seis meses”. El eterno horizonte de seis meses.
Productividad para todos, reinvención para pocos
Aquí está, para mí, el hallazgo central del informe. Cuando preguntas qué beneficios obtienen hoy las empresas de la IA, la eficiencia y la productividad lideran con claridad. Pero cuando miras el crecimiento real de los ingresos, la brecha es brutal: solo una de cada cinco empresas lo está logrando, mientras que tres de cada cuatro aspiran a conseguirlo.
La IA es, hoy por hoy, una máquina de optimización. Y un motivo de esperanza (la gráfica inferior lo deja muy claro), pero todavía no es un motor de crecimiento efectivo.
Y cuando se analiza la profundidad de la transformación, el panorama es revelador. Un tercio de las empresas ya usa la IA para transformar productos, procesos o modelos de negocio. Otro tercio rediseña procesos clave pero mantiene el modelo intacto. Y el tercio restante la usa de forma superficial, sin tocar nada de fondo.
La mayoría optimiza lo que ya existe. Solo una minoría se pregunta si debería existir de otra manera.
Tres tendencias clave
El informe dedica secciones extensas a tres tendencias emergentes que van a redefinir el tablero:
IA soberana. Más de tres de cada cuatro empresas ya tienen en cuenta el país de origen de la solución de IA al elegir proveedor. La soberanía tecnológica ha dejado de ser un tema de política pública para convertirse en un criterio de compra. Y casi seis de cada diez construyen su stack de IA principalmente con proveedores locales. Donde se construye la tecnología importa tanto como lo que puede hacer.
IA agéntica. Es la tendencia con la curva de adopción más explosiva. Hoy la usa de forma al menos moderada menos de una cuarta parte de las empresas; en dos años se espera que lo haga casi tres cuartas partes. Pero aquí viene el problema: solo una de cada cinco tiene un modelo maduro de gobernanza para agentes autónomos. Estamos desplegando sistemas que toman decisiones (hacen compras, envían comunicaciones, modifican sistemas) sin tener claro quién responde cuando algo sale mal.
IA física. Robótica, vehículos autónomos, drones. Más de la mitad de las empresas ya la usa, y se espera que llegue al 80% en dos años. Asia Pacífico lidera con fuerza. Pero la curva es más lenta que la de la IA agéntica, porque aquí los costes de despliegue, la regulación y la seguridad física añaden una complejidad que el software no tiene. Como siempre digo, el hardware escala mal…
El dato más inquietante
Quizás lo más llamativo de todo: la inmensa mayoría de las empresas no ha rediseñado los puestos de trabajo alrededor de la IA. La mayoría se limita a educar a los empleados, pero muy pocas están reconfigurando roles, flujos de trabajo o trayectorias profesionales. Y eso que más de un tercio espera que al menos el 10% de sus empleos estén totalmente automatizados dentro de un año.
Como señala un líder de IA entrevistado en el informe: la realidad no es que la IA vaya a eliminar puestos de trabajo (que también), es que va a dar a los trabajadores existentes “multiplicadores de fuerza” que les harán más efectivos. Pero eso requiere repensar cómo se organiza el trabajo, no simplemente poner una herramienta nueva encima de los procesos viejos.
La conclusión
Deloitte lo resume bien: las empresas están en “the untapped edge”: el borde sin explorar del potencial de la IA. La tecnología está lista. Las estrategias, mejorando. Pero la infraestructura, los datos y, sobre todo, el talento van por detrás.
Y la gobernanza, especialmente para agentes autónomos, corre detrás de una adopción que no está claro que espere a nadie.
Para la mayoría de las empresas, la pregunta ya no es si la IA las van a transformar (obviamente, sí). La pregunta es si vas a ser tú quien decida cómo, o simplemente te dejarás arrastrar por la corriente.
PS: Me quedo con un concepto que introduce Deloitte: la idea de construir una infraestructura de datos y tecnología “viva”, un backbone organizativo en tiempo real que se adapta dinámicamente al cambio regulatorio y de negocio. Es exactamente lo opuesto al enfoque clásico de “gran proyecto de datos” que muchas empresas siguen intentando.
PS2: El informe completo está disponible en deloitte.com/us/state-of-ai.






Bon dia Pep. Había un meme circulando por ahí que, mas o menos, decía: que ya tenemos IA pero no sabemos que hacer con ella...
No sé si el informe profundiza en las PYMES españolas pero allí surge un nuevo tipo de IA: el del ChatGPT del móvil.
Muchas PYME piensan que por tener ChatGPT en el movil, o acceso web, ya tienen IA (y así lo dicen).
De todas formas creo que PYMES y grandes empresas tienen problemas diferentes y deben tener soluciones distintas. Intenta decirle a un CEO de PYME que tiene que disponer de un data-lake.
Muchísimas gracias por el resumen del informe, que paso a leer completo ahora mismo.
Un saludo.