Discusión sobre este post

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Avatar de Pedro Gómez

Gracias por compartir. El problema que describe el estudio no es nuevo: cada vez que una herramienta permite externalizar un esfuerzo cognitivo (la calculadora, Google, Wikipedia), aparece la misma tensión entre eficiencia y aprendizaje. Y que la respuesta no está en prohibir la herramienta, sino en rediseñar qué pedimos a los estudiantes, porque si la tarea es resoluble por una IA sin esfuerzo real, quizás la tarea ya no tiene sentido tal como está planteada.

La idea de fondo es que no tiene sentido seguir pidiendo a los alumnos que hagan lo que las máquinas ya hacen mejor. La clave está en diseñar tareas donde la experiencia de pensar sea el objetivo, no el subproducto.

En el fondo, la IA no ha creado un problema nuevo. Ha hecho visible uno que ya existía: que muchas tareas escolares medían la capacidad de producir un entregable, no la de haber aprendido algo.

Avatar de CristinaMontanola

Habría que mirar también el efecto a largo plazo del cognitive outsourcing... hay algunos estudios ya que muestran que recuperarse después de delegar tareas cognitivas en la IA generativa no es tan rápido.... Y en un cerebro en formación, en pleno neurodesarrollo, esto podría tener mayores consecuencias aún

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Por supuesto, sigue adelante.